Pero de largo lo peor no es la derrota sino como se ha producido y las malas sensaciones que da el equipo, que admite el propio Celades. El Cádiz solo dispuso de dos ocasiones (las dos clarísimas, las dos igualmente erradas), pero en ambos casos, vinieron tras regalos lamentables del excadista Caro. Es decir, por sus propios medios, los locales no generaron ni una sola ocasión de gol. En 100 minutos.
Costaba respirar en el campo por el viento de levante, y el partido lo notó desde el primer minuto. Antes del 2 ya avisó Borja Vázquez, que remató de cabeza fuera por muy poco tras un centro de García Pascual. En el 9, otro intento a balón parado: Kovacevic prolongó de cabeza un córner de Ontiveros, pero el balón cruzó el área sin que nadie llegara a rematar. Ahí se acabaron las buenas noticias.
Las Palmas empezó a apretar arriba, dejando huecos que el Cádiz nunca supo aprovechar con el balón en largo, y el partido entró en una fase confusa, con el gol yéndose anulado en las dos áreas. Primero al Cádiz, con García Pascual rematando de cabeza a la red tras una pared con Borja Vázquez, sancionado por un fuera de juego mínimo. Después a Las Palmas, cuando Bonfanti empujó a gol un balón suelto tras una falta mal defendida y el VAR anuló la jugada por una mano previa de Miyashiro. Entre medias, Fuster probó sin mucha convicción y Ezkieta detuvo abajo, y ya cerca del descanso el meta cadista sacó una gran mano para desviar a córner un derechazo de Jesé desde la frontal. El Cádiz se fue a vestuarios entre pitos, sin haber tirado una sola vez entre los tres palos.
La segunda mitad empezó igual de mal: nada más reanudarse, Iván Jaime estrelló un disparo en el palo que aún tocó en la espalda de Ezkieta antes de salir. Poco después, Jesé se plantó solo ante el portero tras una carrera por banda y no acertó a definir. Celades movió el banquillo entero —entraron Arribas por el lesionado Cristian, Antoñito y Vladys— pero apenas asentados los cambios llegó el golpe: rechace de Ezkieta a un disparo de Miyashiro que Clemente, más listo que toda la defensa, empujó a la red vacía en el 59.
El Cádiz tuvo su ocasión para responder poco después, cuando un error de Caro dejó a García Pascual solo delante del portero, que se rehízo con una gran parada para evitar el empate. Ya con el partido cuesta arriba, otro regalo defensivo, esta vez de Herzog, puso a Vladys en buena posición, pero el ariete se lió y mandó el balón fuera. Efe debutó esta temporada como último recurso y Petit hizo lo propio ya en el tramo final, sin que ninguno de los dos cambios alterase lo que ya estaba sentenciado.
Poco más hubo. García Pascual, Damián y Antoñito vieron tarjeta en los minutos finales, y el añadido no dio ni para el susto. El Cádiz no encuentra su sitio en ninguna línea: inseguro atrás, perdido en el medio, sin nadie que desborde por fuera y sin gol arriba. Vale la excusa de la plantilla nueva y el entrenador recién llegado, pero tiene fecha de caducidad, y cada domingo que pasa sin ganar esa fecha está más cerca.
Foto: cadizcf.com