25 de junio de 2026
Ficha en la web:
Retomamos el rosario de despedidas, que esta temporada serán muchas, recordando la figura de Lucas Pérez en su breve pero acertada (a este Cádiz, cualquier aportación por poca que fuera, era agua de mayo) segunda etapa como amarillo.
A sus 37 años, y llevando prácticamente un año y medio inactivo tras ascender con el Deportivo a Segunda, y su fugaz paso por el PSV) es la solución de urgencia que busca la directiva cuando ya entrados nada menos que en abril, ésta por fin se entera de que el equipo se le va a 1RFEF y decide utilizar, ahora sí, la ficha libre que tenía desde hacía meses.
Con esa falta de forma física, el delantero gallego poco o nada puede aportar, aunque hay dos momentos claves del coruñés, que en la situación que está el club amarillo, al que le falta de todo, son dos regalos del cielo.
La primera es ser quien elige al entrenador que ha de sustituir a Sergio González. Sí, en un club desnortado completamente, en el que los jugadores han obligado al presidente a servirles la cabeza del catalán, es Lucas Pérez quien le dice al oído a Vizcaíno a quien se tiene que traer para salvar la crítica situación en la que se encuentra: Imanol Idiakez, a quien el punta conoce a la perfección de su citado ascenso en Riazor.
La segunda aportación es el tanto (marcado mucho más por listo que por calidad, que también la tiene) que abre la lata en la final en casa contra el Leganés, y que encarrilaba la victoria que habría de certificar la permanencia y cerrar una campaña agónica. Sería su única diana en esta segunda etapa.
Los dos últimos servicios de un jugador que dio al Cádiz mucho más de lo que seguramente nadie hubiera esperado de él (por la edad que tenía cuando recaló aquí). El jugador se despedía (ahora sí, para siempre) mostrando el evidente cariño que tiene a la ciudad, club y afición.